miércoles, 17 de octubre de 2012

El robot orgánico

   Hola de nuevo a todos aquellos que leen esto. Para que engañarme, esto no lo lee ni el "tato". Pero como dijo William Faulkner: " Los que pueden actúan, y los que sufren por ello, escriben". Así que podríamos decir que esta es la mejor alternativa existente al "loquero" para los que no somos "privilegiados".

   La vida hay veces que pega giros inesperados que nos afectan considerablemente y definen nuestro carácter de un modo determinado. Pues bien, ese no es mi caso. Mi vida es ,cuanto mas, anodina y mundana. Y es sobre eso de lo que me gustaría hablar en esta entrada de mi blog. En la anterior entrada me prometí a mi mismo que dejaría de ser débil y pasaría a un modo de vida activo en el que no dejaría que nada me afectase y con el que pudiera alcanzar esa tan ansiada felicidad que ansío en mi vida. Esa felicidad tiene nombre y apellidos, pero aun pudiendo materializarse delante de mi sería incapaz de hacer nada debido a mi inutilidad y a mi parsimonioso estilo de vida que me hace plantearme si el harakiri/sepuku no sería la mejor opción de mi vida, puesto que solo ocupo un espacio en la tierra que para lo que hago sería mejor ,o bien, ocuparlo en un nicho o en una vasija junto a la chimenea. Y no entiendo este hecho, justo cuando mejor me siento en mi vida, es decir, por fin he conseguido simpatizar con mis amigos de toda la vida y estoy estudiando lo que mas me gusta en esta vida, siento que mi felicidad pasa de mí y que nada vale en esta vida sin mi felicidad.


Tejado marrón,
ventanas del alma del mismo color.

Todo parece que es inerte,
si no puedo verte
pues sin ti soy inexistente.

Creo que vivo situaciones
que de tan intensas no viven,
sino que beben del ver venir.

La noche se ha quedado corta,
ayer puede que fuera pasado,
pero hace un mes que no estoy en su mundo,
parece que se haye muerta.

Quizá sea asi,
pero dos cascadas etéreas
no mienten,
pues nada es peor que comer mierda en cuchara,
y mi costilla arrancada no es nada.

   Se nota que no soy ningún poeta de renombre, ni siquiera de nombre, pero lo intento. Digamos verdades, el intento no vale para nada o lo haces o ni lo intentes. Si y no lo es todo ahora mismo para mi. Dos términos totalmente contradictorios en el devenir de los hechos, pero aun así lo ha implicado, e implicará, todo en esta vida. ¿Para que centrarnos en los problemas de nuestro alrededor si ni siquiera entendemos las guerras que se libran en nuestro interior?. Pues bien, mis problemas tienen solución pero ni siquiera lo intento. ¿Palabra para definirme? CO-BAR-DE. Ese soy yo, un caballero de verde gabán sin intención de luchar por mis sueños. Consecuencia de todo ello es que me hayo aquí ahora mismo buscando un no-se-qué de gente desconocida. ¿ Sabéis lo que os digo? Que os den y si buscáis aunque sea compadeceros de mi, que sepáis que soy el mayor cabrón que ha pisado estos lares. ¿Por qué? Porque tú no estas ni estarás jamas a mi lado. Adios vida. Hola estado vegetativo.