martes, 6 de noviembre de 2012

Cosmovisión

   Hay gente que se dedica a decirte lo que hay que hacer o lo que se lleva o no. ¿Qué más da esa subnormalidad paranoide? y lo que es peor ¿cómo de vacía se encuentra la vida de esas personas que nos miran y nos juzgan? La cuestión no está en lo que uno lleva o deja de llevar. La realidad está en la piel y no hay modo alguno de confundir eso con lo que nos proporciona el placer estético hacia una persona, pues eso no es más que una consecuencia del acto de visionar como un objeto.

   No se puede plantear siquiera que el ser humano deje de juzgar. Todo el mundo va diciendo: fulanito es guapo o venganita es una meretriz barata. Pero, si se me permite decirlo, ¿qué sucede en la mente de esas personas? Veo que no pueden entender que forman parte de una gran mescolanza universal llamada ser humano en el que todos somos diferentes a todos y no debería existir motivo alguno por el que deberíamos ser juzgados cual ganado en una feria agraria. Todos somos únicos y especiales y contribuimos en cierto modo a la gran complejidad de la cosmovisión propia del ser humano, que aunque es única para cada persona tiene algunos puntos en común.

   No, no soy ni sociólogo ni psicólogo (para aquellos que se lo pregunten), solo soy una mente pensante y siempre activa. Cómo dice la Biblia en Marcos 4:22-23 " El que tiene oídos para escuchar, que escuche”, pues yo digo: " el que tiene mente para pensar, que piense" (hay que ver qué cantidad de personas deberían de pensar igual que yo, pero no me malinterpreten, puesto que no quiero que ahora todo el mundo empiece a parecerse a mi ni tampoco quiero ser modelo a imitar. Solo quiero que la gente piense, que se que el sombrero queda bonito encima de la cabeza pero las neuronas se atrofian de no usarlas). Pero bueno, me desvío del tema y creo que debería volver a encauzarlo.

   El ser humano tiende siempre a formar grupos sociales o "pequeñas manadas" en las que se siente seguro. Esto en una primera instancia parece ser bueno, pero la manada no solo nos protege del mundo exterior sino que nos aísla del mundo exterior y nos condiciona a creer lo que nos dicen que creamos y a pensar lo que nos dicen que pensemos. Somos esclavos de la percepción, que a su vez es esclava de la educación visual. Es por eso que cuando vemos algo que nos es extraño o no lo vemos bien tendemos a malinterpretarlo y a pensar que es "feo", "que está mal hecho" o "eso podría hacerlo un niño pequeño". Para el que no se haya dado cuenta estoy hablando ahora mismo sobre la percepción del ser humano sobre el arte, pero esto se puede aplicar en sí a varias situaciones de la vida diaria. Cuando vemos a una persona con unos rasgos que no nos son agradables enseguida nuestro subconsciente, y luego la parte consciente, piensan que es "feo" pero todo depende de la percepción y la educación visual que tengamos. Tú también puedes serlo para otra persona que se crea superior a ti. ¿Vais captando la sutileza del asunto?

   Pues solo hemos hecho que sacar un brazo del lodazal de la ignorancia en el que por desgracia nos encontramos hundidos todos por muy listos que seamos. Es una desgracia que no viene al caso, pero es importante no cerrar nunca las puertas al conocimiento, pues siempre llama a nuestra puerta y debemos de responderlo con curiosidad. Que nadie censure tu libertad ni encarcele a tu opinión, el ser humano es un crisol y tiene derecho a expresarse en todas sus formas, aunque a veces no siempre lo hagamos con un buen fin. Es dura la realidad, pero es así.