Hay gente
que se dedica a decirte lo que hay que hacer o lo que se lleva o no. ¿Qué más
da esa subnormalidad paranoide? y lo que es peor ¿cómo de vacía se
encuentra la vida de esas personas que nos miran y nos juzgan? La cuestión no
está en lo que uno lleva o deja de llevar. La realidad está en la piel y no hay
modo alguno de confundir eso con lo que nos proporciona el
placer estético hacia una persona, pues eso no es más que una
consecuencia del acto de visionar como un objeto.
No se puede
plantear siquiera que el ser humano deje de juzgar. Todo el mundo va diciendo:
fulanito es guapo o venganita es una meretriz barata. Pero, si se me permite
decirlo, ¿qué sucede en la mente de esas personas? Veo que no pueden entender
que forman parte de una gran mescolanza universal llamada ser humano en el que
todos somos diferentes a todos y no debería existir motivo alguno por
el que deberíamos ser juzgados cual ganado en una feria agraria.
Todos somos únicos y especiales y contribuimos en cierto modo a la gran
complejidad de la cosmovisión propia del ser humano, que aunque es única para
cada persona tiene algunos puntos en común.
No, no soy
ni sociólogo ni psicólogo (para aquellos que se lo pregunten), solo soy una
mente pensante y siempre activa. Cómo dice la Biblia en Marcos 4:22-23
" El que tiene oídos para escuchar, que escuche”, pues yo digo: " el
que tiene mente para pensar, que piense" (hay que ver qué cantidad de
personas deberían de pensar igual que yo, pero no me malinterpreten, puesto que
no quiero que ahora todo el mundo empiece a parecerse a mi ni tampoco quiero
ser modelo a imitar. Solo quiero que la gente piense, que se que el sombrero
queda bonito encima de la cabeza pero las neuronas se atrofian de no usarlas).
Pero bueno, me desvío del tema y creo que debería volver a
encauzarlo.
El ser
humano tiende siempre a formar grupos sociales o "pequeñas manadas"
en las que se siente seguro. Esto en una primera instancia parece ser bueno,
pero la manada no solo nos protege del mundo exterior sino que
nos aísla del mundo exterior y nos condiciona a creer lo que nos
dicen que creamos y a pensar lo que nos dicen que pensemos. Somos esclavos de
la percepción, que a su vez es esclava de la educación visual. Es por eso que
cuando vemos algo que nos es extraño o no lo vemos bien tendemos a
malinterpretarlo y a pensar que es "feo", "que está mal
hecho" o "eso podría hacerlo un niño pequeño". Para el que no se
haya dado cuenta estoy hablando ahora mismo sobre la percepción del ser humano
sobre el arte, pero esto se puede aplicar en sí a varias situaciones de la vida
diaria. Cuando vemos a una persona con unos rasgos que no nos son agradables
enseguida nuestro subconsciente, y luego la parte consciente, piensan que es
"feo" pero todo depende de la percepción y la educación visual que
tengamos. Tú también puedes serlo para otra persona que se crea
superior a ti. ¿Vais captando la sutileza del asunto?
Pues solo
hemos hecho que sacar un brazo del lodazal de la ignorancia en el que por desgracia
nos encontramos hundidos todos por muy listos que seamos. Es una desgracia que
no viene al caso, pero es importante no cerrar nunca las puertas al
conocimiento, pues siempre llama a nuestra puerta y debemos de responderlo con
curiosidad. Que nadie censure tu libertad ni encarcele a tu opinión, el ser humano es un crisol y tiene derecho a expresarse en todas sus formas, aunque a veces no siempre lo hagamos con un buen fin. Es dura la realidad, pero es así.